Hay cosas que vale la pena conservar: la risa de un niño, el olor del aire en primavera, el trino de los pájaros, el color del mar. Por eso las guardo en formol, en tarros de cristal. El reflejo del sol en tus ojos quedará de maravilla en mi colección.
Finalista en el XII Certamen de Microrrelato "YK Accesorios" (Madrid-Castellón), abril 2026
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