jueves, 3 de septiembre de 2026

RAÍCES DE ADOBE

Salí de Sarnago siendo apenas un muchacho, con ínfulas de gran señor, de futuro millonario, de triunfador. La capital se encargó de ponerme en mi sitio y demostrarme que no era más que un soñador imberbe con pocos conocimientos en la maleta. Aun así, mis habilidades sociales y mis ganas de ascender pronto me permitieron establecerme y labrarme una reputación. Un modesto piso, un coche pequeño, algunos ahorros. Después llegaron el matrimonio, los hijos, los nietos, la jubilación. Toda una vida resumida en cuatro frases.

Y en ese punto, Sarnago retornó a mi vida. Mi hijo mayor vino un día diciendo que en el pueblo se organizaba un concurso de relatos y me enseñó una fotografía, por si me sonaba de algo. ¡Si me sonaba de algo! ¿Cómo no me iba a sonar? En el lugar donde se abría aquel ojo ahora tuerto y desgarrado hubo en tiempos una ventana y, junto a ella, una puertecilla por donde yo salía a diario para dar de comer a las gallinas y al cerdo, en un corral ahora sepultado entre zarzas y malas hierbas. En la casa de enfrente vivía una moza que hacía lo propio con sus animales y, mientras repartíamos el pienso, echábamos a volar nuestros sueños a través de la verja metálica que compartíamos.

La humedad en mis ojos cansados impulsó a mi hijo a organizar una excursión de fin de semana a Soria, para que los pequeñajos pudieran ver dónde había dejado el abuelo sus raíces, profundamente enterradas bajo aquellos adobes que fueron la casa familiar y que ahora, al contacto con mis dedos arrugados, me inundan de recuerdos, de historias, de vida.

Publicado en "Ventanas abiertas al horizonte", libro recopilatorio del III Concurso Literario "Abel Hernández" (Asociación de Amigos de Sarnago, Soria), agosto 2026

sábado, 22 de agosto de 2026

TRAYECTORIAS DIVERGENTES

De repente, la luz se fue. La Luna alteró su órbita y creó un eclipse alternativo, apagando el Sol en pleno mediodía, sin previo aviso. Por solidaridad con los humanos, las estrellas brillaron en el cielo diurno, prestando su desinteresada ayuda para encarrilar de nuevo al díscolo satélite en el buen camino. Le hicieron firmar un compromiso de no injerencia en cuestiones astronómicas, obligándola a ceñirse a un estricto calendario. Ya no se han producido más altercados, pero el Sol ha perdido la alegría de brillar desde que ella ha dejado de cruzarse en su camino.

Publicado en la web de la ONG Cinco Palabras (agosto 2026)



viernes, 21 de agosto de 2026

IMPONDERABLES

Nos levantamos antes de que se encendiera el sol y caminamos durante un buen rato por piedras y barro porque aún no estaban puestas las calles. Cuando llegamos a la playa, en medio de una absoluta oscuridad, nos costó reconocer la orilla en medio de tanta negrura, así que clavamos la sombrilla donde mejor nos pareció, colocamos las esterillas debajo y nos sentamos a esperar. En vano. Me gustaría que nos hubieran avisado de que hoy las vacaciones cerraban por descanso del personal.

Publicado en la web de Adella Brac (Reto 5 líneas, agosto 2026)



jueves, 20 de agosto de 2026

DONDE MENOS TE LO ESPERAS

Se acercaba el final. Lo sabía. El pitido de la maquinita conectada a mi pecho me lo decía a gritos. Maldición. ¿Por qué había tenido que empeñarse Paula en que la llevase al cine? Precisamente esa tarde, que jugaba España los cuartos del Mundial. Puse una excusa ininteligible y salí a la carrera, a ver el partido en un bar.

Tras una docena de cervezas que no lograron mitigar los nervios de aquel eterno empate a cero, pedí un chupito de tequila para invocar a la Diosa Fortuna en esos últimos minutos. Lo apuré de un trago justo cuando encajábamos el fatídico gol decisivo en contra. Volví al coche con mal cuerpo y peor humor. Y eso era lo último que recordaba: en un momento estaba aferrado al volante, viendo desdoblarse ante mí una esquina de la calle, y al siguiente estaba aquí, rodeado de batas blancas. Por suerte, el diagnóstico no era tan grave como parecía: viviría para ver otro Mundial.

Mientras el sedante que acababan de inyectarme me iba sumiendo en un nebuloso sopor, atisbé por la puerta entreabierta una figura que caminaba por el pasillo remolcando un gotero. Se giró hacia mí por un instante y me guiñó un ojo, para después darse la vuelta y reanudar su paseo. Aún hoy no estoy seguro de si lo imaginé o si realmente vi el moreno trasero de Pelé asomando por la rendija de un camisón de hospital.

Publicado en la cuarta propuesta (séptimo día) del concurso de microrrelatos "El Mundial también se escribe" de Facebook (julio 2026)

miércoles, 19 de agosto de 2026

CAMBIO DE ESTADO

Camino apresurado por la acera, sin prestar atención a nada que no sean las punteras de mis zapatos avanzando por las baldosas. Quizá por eso no lo veo venir: de pronto, un impacto húmedo en mi cabeza me impulsa a llevar la mano hasta la región afectada y a soltar un feroz improperio al notar el pringue en mis dedos. Alzo la vista hacia la rama del árbol donde está aposentada la paloma que ha tenido la desfachatez de arrojarme uno de sus asquerosos proyectiles. Mírala, qué cara de satisfacción.

Sigo mi camino pero, concentrado en limpiarme el cuero cabelludo con un pañuelo de papel, no reparo en el camión que se me viene encima al cruzar la calle. Lo siguiente que veo es mi cuerpo allá abajo, en una cama de hospital, envuelto en un siniestro pitido plano. Después, una zona oscura y, al volver a abrir los ojos, me encuentro retrepado sobre la rama de un árbol, emitiendo un arrogante zureo.

Entonces me veo a mí mismo caminando apresurado por la acera, la cabeza baja, y sé exactamente cómo va a terminar esto. Podría dejarlo correr a ver si, por un milagro, regreso a mi estado anterior, pero elijo darme el gustazo y, en cuanto la cabeza se pone a tiro, suelto una bomba con todo mi cariño.

Ahora, toca alzar el vuelo y tratar de aprovechar lo mejor posible mi nueva vida, desoyendo los indignados berridos de mi antiguo yo.

Ganador de la V Edición del Concurso de Microrrelatos "La Turrona - Paco Esteban" (Jaraguas, Valencia), agosto 2026

martes, 18 de agosto de 2026

SIEMPRE SE SIRVE FRÍA

Cuando yo jugaba al fútbol en la Play con papá menudas palizas le pegaba. Ahora, en el estadio, en cuanto me descuido me saca tarjeta roja.

Publicado en la cuarta propuesta (sexto día) del concurso de microrrelatos "El Mundial también se escribe" de Facebook (julio 2026). Mención del jurado.

lunes, 17 de agosto de 2026

RELATIVISMO

Sigo caminando, hundiéndome hasta los tobillos en estas malditas arenas ardientes. Pero no puedo detenerme, tengo que llegar a lo alto de la siguiente duna antes del eclipse. A mis pies, el desierto infinito reluce bajo los rayos inmisericordes que nublan mi vista y queman mi piel. Por poco tiempo: la sombra ya comienza a devorar los bordes del disco solar, avanzando por su superficie como si un ejército de hormigas engullese toda luz y calor.

Completado el proceso, cuando ya solo queda un delgado hilo dorado acotando una perfecta esfera negra, el suelo se estremece, vibra, ruge. Debajo de mí se abre un remolino, me traga, me deslizo entre el polvo. Caigo a plomo, gimo, me alzo. Miro alrededor, elevo la vista al cielo de vidrio. Y compruebo que, en este lado del reloj de arena, el eclipse es de luna.

Finalista en el XIII Concurso de Microrrelatos "El Roblón" (Asociación Félix de Martino, Soto de Sajambre, León), julio 2026

domingo, 16 de agosto de 2026

VAMPIROS F.C.

Mi equipo era un desastre. Dejaban el campo hecho un asco a base de perder jirones de piel, mechones de pelo, globos oculares, dedos enteros. En cambio, cuando yo jugaba con ellos se venían arriba y hasta marcaban un gol de vez en cuando. Se les debía contagiar mi poderío. Solo bajo la luna llena, eso sí. De cualquier manera, al final de la temporada siempre eran nuestros rivales los que más victorias acumulaban. Cómo nos reímos el año que metí dentro de la Copa una ristra de ajos. Ellos no.

Publicado en la cuarta propuesta (sexto día) del concurso de microrrelatos "El Mundial también se escribe" de Facebook (julio 2026)

sábado, 15 de agosto de 2026

EL REBELDE

Agazapado en la página setenta y dos, aguardo impaciente al próximo lector: escondido tras la puerta de la biblioteca y provisto de una daga, confío en sorprender a mi asesino. Ya estoy harto de que sea él quien conquista a la hermosa mujer que me han dicho que aparece en el capítulo siguiente. Por una vez, yo seré el héroe. De todas formas, no me hago ilusiones: sé que en cuanto se entere el escritor, volverá a ponerme en mi lugar. Pero al menos, en esta lectura, podré enterarme de cómo acaba la novela.

Publicado en la antología de microrrelatos "Desprendimientos" de la web "Minificcion.com" (Tema: metaficción), agosto 2026


 

viernes, 14 de agosto de 2026

EN OTRA LIGA

Corrí por la banda, intentando con desesperación no pisarme la túnica -ay madre, cómo se están poniendo los bajos de barro, verás la que me va a caer- y no enredarme con los cordones de las sandalias, emperradas en desatarse una y otra vez. Justo cuando ya tenía ganada la posición, me llegó un pase largo niquelado que olía a gol desde lejos. Pero volví a hacerme un lío con las alas, que se me pusieron delante de los ojos, y el balón salió disparado por encima del larguero. Cuando yo jugaba con los vivos, todo era más fácil.

Publicado en la cuarta propuesta (sexto día) del concurso de microrrelatos "El Mundial también se escribe" de Facebook (julio 2026)