Mi abuelo me enseñó que, con talento y aprendizaje, la poción mágica de toda la vida, se puede conseguir cualquier cosa que uno se proponga. El talento lo tenía desde pequeñito, según opinión generalizada de mi familia, y para obtener el segundo ingrediente de la fórmula recurrí a un gran mago que tutelara mi aprendizaje. Sin embargo, entusiasmado al vislumbrar mi potencial, el buen hombre me puso a practicar los trucos demasiado pronto y aquí estoy, devorando cuantos libros de prestidigitación caen en mis manos, a ver si consigo hacerle reaparecer.
Ganador mensual del V Concurso de Microrrelatos sobre Talento FUNDAE - Capital Radio (diciembre 2025)
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