viernes, 10 de abril de 2026

PIEL DE CORDERO

Últimamente me cuesta horrores conciliar el sueño, la mayoría de las noches me las paso completamente en blanco. El psicólogo me ha recomendado que me apunte a los talleres del Ayuntamiento: este trimestre hay yoga y está convencido de que un poco de relajación me vendrá de perlas.

El primer día, al aparecer con mi alfombrilla al hombro, el resto de alumnos me miran con evidente aprensión. Los siete cabritillos se trasladan al rincón más alejado de la sala; los tres cerditos forman un corrillo y cuchichean muy agitados mientras me miran de reojo; Caperucita protesta indignada a la abuela, pero ésta pone orden con dulzura y comienza la clase. Poco a poco, se van tranquilizando los ánimos y, a final de mes, ya me tratan con confianza, como a uno más.

Estoy deseando pasar a las clases de cocina del próximo trimestre: en cuanto empecemos con las prácticas me los zampo a todos. Acostarme con la barriga llena es justo lo que necesito para acabar con mi insomnio.

Publicado en la Revista Digital "Valencia Escribe" nº 17 (marzo 2026)

No hay comentarios:

Publicar un comentario