miércoles, 15 de abril de 2026

CABEZA A PÁJAROS

Mi yaya tiene

pájaros en la cabeza,

arrullando todo el día

bajo las tejas.


Mamá le pide

que ponga la mesa:

tenedores y cuchillos,

cucharas y servilletas,

ya está todo listo

en la bandeja.


Pero yaya ve las flores

a través de la ventana,

¡qué preciosos sus colores!

se diría que la llaman.

Y sale a sentarse al campo.

¿Y la bandeja? Olvidada.


Papá le pide

que pasee al perro,

que necesita ejercicio,

quizás enterrar un hueso.

En el jardín del vecino

termina cavando un hueco


porque yaya en su camino

encuentra una mariposa.

¡Ay, qué cosa tan hermosa!

¡Y su vuelo, qué divino!

Y se olvida del deber

con el amigo canino.


Y así, siempre, las tareas

que yaya tiene que hacer

suelen verse relegadas

si se le cruza una idea,

o una mosca, o lo que sea,

o una guitarra rasguea

al filo de anochecer.


El médico intenta

mitigar el desliz,

sin caer en la cuenta

de que, así, ella es feliz:


las aves de su cabeza

trinan de noche y de día,

haciéndole compañía

y espantando la tristeza

cuando la arrullan

bajo las tejas.


Finalista en el 16º Certamen "Picapedreros" de Poesía, de la revista "La Oca Loca" (Daroca, Zaragoza), abril 2026

No hay comentarios:

Publicar un comentario