Por mi mesa han pasado los más sabrosos estofados de ternera, las más exquisitas doradas a la sal, las tortillas de patata más perfectas, los canapés más originales. He disfrutado de todos esos manjares y de muchos otros, pero al llegar al postre siempre me mantuve fiel a mi adorado helado de chocolate. Hasta que probé una deliciosa crêpe suzette: desde ese día no tomo otro dulce. Y ha llegado a mis oídos que ahora el chocolate sabe amargo.
Publicado en la antología de microrrelatos "Infieles descubiertos" de la web "Minificcion.com" (Tema: infidelidades), julio 2026
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