viernes, 1 de diciembre de 2023

SÓLO ES ATREZO

- No me fastidies, ¿es que no la podéis hacer un poco más grande?

El director suspiró. A esas alturas de la película, el presupuesto iba ya muy ajustado y no estaban para malgastar tiempo y dinero en rehacer el atrezo.

- Venga hombre, no exageres, que no es para tanto.

César, protagonista absoluto y héroe indiscutible de la película, se giró hacia él. Sus ojos, muy abiertos bajo las cejas arqueadas, echaban chispas.

- ¿Que no es para tanto? Tú sabes que tengo claustrofobia. No pienso meterme ahí.

El director se mordió la lengua y adoptó un tono paciente y calmado, aunque bien sabía Dios lo que le estaba costando contenerse.

- Van a ser apenas unos segundos, en serio. Llegas a la carrera, las balas silban a tu alrededor, no estás para perder el tiempo. Te zambulles en la esfera, la puerta se cierra, cortamos la toma y te sacamos.

- Lo de “la puerta se cierra” no me convence nada -masculló César, entre dientes. Sus ojos seguían relampagueando peligrosamente-. ¿No se puede quedar abierta?

El director se pellizcó el puente de la nariz con dos dedos, tratando de reunir los últimos jirones de su concentración, que había mermado considerablemente desde el inicio de aquella discusión con su estrella.

- A ver César, cómo te lo explico. ¿Funciona tu lavadora si dejas la puerta abierta? No, ¿verdad? Pues una máquina del tiempo tampoco.

- Pero esta es de mentira, caramba, podría funcionar con la puerta abierta, como la nevera.

El director chirrió los dientes y, con un gesto de la mano, dio por zanjado el debate.

- No se hable más. Vas a entrar ahí, se va a cerrar la puerta y no va a pasar nada. ¿Estamos?

César dio media vuelta y se alejó rezongando. El director suspiró una vez más antes de enfocar su atención en otra cosa.

Al fin, todo estuvo dispuesto y el consabido “¡Acción!” resonó en el plató, seguido de inmediato por la llegada de César, que huía veloz de sus perseguidores. Sólo el director advirtió la mínima fracción de segundo que el intrépido aventurero dudó antes de arrojarse de cabeza al interior de aquella reluciente esfera, cuya puerta se cerró con un ominoso “clac”.

Un “clac” que resonó como un disparo de obús del quince en el cerebro de César, que sintió cómo la súbita oscuridad le aferraba y le engullía. Manoteó desesperado, asfixiándose, hasta que sus dedos localizaron por fin una manilla, que cedió y le permitió abrir la puerta. Boqueando, se lanzó al exterior y se revolvió para patear la maldita esfera. Pero lo que chocó contra su pie no fue una bola de metal pulido sino un recio armario de madera oscura.

César parpadeó, confundido. “¿Qué demonios....?” Miró a su alrededor, buscando al director para reiterar sus protestas, pero todo el equipo técnico había desaparecido. No quedaba nadie: estaba solo en una estancia sombría, de la cual hasta los colores parecían haber huido, dejando atrás únicamente el blanco y el negro. Caminó hasta la puerta y, al otro lado, halló una sala lujosamente decorada en la que un hombre de pelo engominado le calzaba un soberbio bofetón a una rubia en traje de noche. “Perdón”, murmuró, casi para sí mismo, mientras cerraba de nuevo la puerta y se dirigía al único ventanuco de la pared opuesta. Limpió con la mano el polvo del cristal y pudo vislumbrar entre la niebla a un tipo con gabardina y sombrero caminando junto a un gendarme bajito mientras una avioneta se elevaba en el cielo nocturno.

A toda prisa, César regresó a la puerta, rezando para que el hombre y la rubia hubieran terminado su tête-à-tête, y se encontró con que el salón de fiestas había mutado en una regia escalinata curva por la que descendía una mujer envuelta en una túnica y rodeada de policías. Desconcertado, se las compuso para escabullirse entre aquella pequeña multitud y salir al exterior, donde estuvo a punto de ser atropellado por una pareja que hacía eses montada en una vespa. Al saltar a un lado para esquivarles, se golpeó con algo rígido. Unos gritos le hicieron volverse para contemplar, atónito, cómo una mujer con un ridículo sombrerito se balanceaba en el extremo superior de una escalera de mano mientras un hombre con bata blanca trataba de ayudarla desde lo alto del esqueleto de un enorme dinosaurio. Y, detrás de tan singular escena, en la lejanía, pudo distinguir un imponente edificio en cuya cúspide se agitaba un gigantesco simio, lanzando manotazos a diestro y siniestro para espantar los avioncitos que lo acosaban.

César sintió un nudo en el estómago. “Me estoy volviendo loco”, pensó, aterrado, y echó a correr sin rumbo, hasta que unas lianas que colgaban de ninguna parte le cerraron el paso. Un peculiar alarido resonó muy cerca, justo antes de que un salvaje en taparrabos cruzase ante él trotando a lomos de un elefante. Aquello fue demasiado: César soltó un chillido y se giró tan bruscamente que perdió el equilibrio y cayó dentro de una bañera. A través de la cortina de agua que salía de la ducha vio un cuchillo descendiendo veloz hacia él y, con un último aullido desgarrador, se desmayó.

Unas voces repitiendo su nombre con insistencia fueron abriéndose paso, poco a poco, en su consciencia. Parpadeó, aún aturdido, y cuando consiguió enfocar la vista comprobó que allí estaba de nuevo el plató, con toda su parafernalia de cámaras, focos, operarios... y el armario volvía a ser una esfera metálica. Apartó de un manotazo al director, que le palmeaba el rostro con ahínco, se incorporó y suspiró, aliviado, al mirarse la ropa: los colores también habían regresado, gracias a Dios. Miró alrededor con una gran sonrisa, le alegraba tanto estar de vuelta que todo le parecía maravilloso.

Todo, menos aquella máquina infernal. Extendió hacia ella un dedo acusador y sentenció:

- La pago yo, pero ya me estáis haciendo otra maquinita más grande, a ser posible con ventana. Y que no tenga forma de armario, por favor. 

Finalista del VIII Premio de Relato Breve "La Gran Ilusión" de los Cines Renoir (noviembre 2023)

jueves, 30 de noviembre de 2023

TODAS LAS PRECAUCIONES SON POCAS

Coloco ambas manos sobre el reborde de la tapa del ataúd y, lo más disimuladamente que puedo, tiro de ella con fuerza para comprobar que está bien sellado. Luego, con la excusa de besar la cruz que adorna su parte superior, pongo la oreja sobre la madera para cerciorarme de que ningún sonido escapa de su interior. Me parece percibir cierta trepidación, pero tan ligera que no creo que nadie más vaya a darse cuenta. Aún así, apremio al sacerdote para que abrevie el responso y se lo lleven cuanto antes al crematorio. A ver si la vamos a fastidiar en el último momento, con lo que me ha costado meterlo ahí.

Ganador XI Certamen de Microrrelatos Fantásticos y de Terror de Sants (noviembre 2023)

miércoles, 29 de noviembre de 2023

Concurso CUENTA140 de la revista "EL CULTURAL" (tema: el azúcar)

“Señoría, ella mató a su marido con una sobredosis de azúcar”. El juez la declaró inocente, extasiado por aquella sonrisa tan dulce.

Ganador semanal (27 noviembre 2023)

 “Eres tan dulce que te comería”. Cuando la policía entró en la casa, sólo quedaban los huesos.

Finalista semanal (27 noviembre 2023)

martes, 28 de noviembre de 2023

UN BUEN ESCONDITE

La rata asomó el hocico por detrás de la pata de la mesa y sonrió, una sonrisa que pretendía ser afable y amistosa: al fin y al cabo, su única intención era tranquilizar a su involuntaria casera. Pero lo que vio la buena mujer en el rostro de aquel bicho inmundo fue una mueca taimada y agresiva, así que agarró una escoba y comenzó a perseguirla por toda la habitación, escobazo va y escobazo viene, mientras chillaba como una posesa.

Cuando el animalillo, harto de esquivar los embates del enojoso artefacto, consiguió al fin escabullirse por el agujero del muro y ponerse a salvo, decidió que aquella maldita bruja no se merecía para nada su ayuda, y que ya le podían ir dando morcillas. Se instaló cómodamente en el montón de billetes que inundaban su madriguera, dispuesto a dormir una buena siesta, que bien se la había ganado.

Y dejaría que la vieja siguiera revolviendo en vano armarios y cajones, en busca de la pequeña fortuna que escondió su difunto marido. 

Publicado en el libro recopilatorio del 5º Concurso de Microrrelatos "Círculo Creativo" (Fundación Círculo Burgos), noviembre 2023

sábado, 18 de noviembre de 2023

FORMULA UN DESEO

El rotundo golpe de la puerta al cerrarse es una puñalada que me desgarra el corazón. Me meto en la cama y me tapo la cabeza con el edredón, decidido a negar que te has marchado para siempre, convencido de que mi vida carece por completo de sentido si tú no estás en ella, esperando contra toda esperanza que mañana por la mañana, al despertar, tu cuerpo tibio se encuentre de nuevo enroscado bajo las sábanas, a mi lado.

Publicado en la web de Adella Brac (Reto 5 líneas, noviembre 2023)

viernes, 17 de noviembre de 2023

JARDINERO IMPROVISADO

Nada más llegar a casa, extrajo con sumo cuidado de la mochila el tesoro que le habían confiado. Con una sonrisa ilusionada y un dulce canturreo, lo plantó en una maceta que tenía en el balcón. Enseguida, vio cómo echaba profundas raíces en la tierra fértil, y empezaba a crecer y a verdear. Puso todo su cariño y paciencia en cada riego, hasta que una multitud de flores exóticas surgieron en tromba de su cabellera. Entonces, con un susurro de campanillas, la muchacha le comunicó que estaba lista para abandonar la maceta y regresar a su planeta.

Publicado en la web de la Fundación Cinco Palabras (noviembre 2023)

jueves, 16 de noviembre de 2023

GOLPE DE TIMÓN

“Sin talento no hay nada que hacer”, había dicho el director del conservatorio, tajante. Pero mi padre se empeñó en que el tesón y la práctica podían sustituir al genio y, durante los diez años siguientes, me tuvo encadenada al piano día y noche. Yo hurtaba todo el tiempo que podía a las malditas teclas para cultivar mi auténtica pasión, en la que por fin pude volcarme cuando fracasé estrepitosamente en la audición de ingreso. Aún me provoca una sonrisa recordarlos a todos levitando por la sala de música mientras yo corría, feliz, hacia la escuela de magia.

Finalista mensual del III Concurso de Microrrelatos sobre Talento FUNDAE - Capital Radio (octubre 2023)

lunes, 13 de noviembre de 2023

CORTAR POR LO SANO

Diferentes planes de huida a París se desparramaban sobre la mesa, junto al contrato de alquiler de un apartamento a su nombre en la Rue de Rivoli. Las maletas, llenas a rebosar y pulcramente etiquetadas, aguardaban con paciencia en el recibidor. Disimulé mi rechinar de dientes tras una sonrisa que me esforcé por dibujar afable y comprensiva, aunque me quemaba los labios. Él parloteaba, entusiasmado, despidiéndose con el esbozo de un beso lanzado al aire. Cuando salió a la calle y marcó el número de ella en su móvil, me alegró el día su perplejidad al oír el estúpido tonillo surgiendo del maletero de mi coche.

Finalista Relatos En Cadena de la SER (noviembre 2023, semana 8)

miércoles, 8 de noviembre de 2023

LÁGRIMAS DE SAL

El viejo en la playa, espera: ya dejó de navegar,

sus canas ahítas de viento, espumas y sal.

“Padre, yo cogeré el timón, y las redes y el arpón”.

El viejo, en la playa, espera,

del alba al anochecer y bajo la luna llena.

“Los demás ya regresaron, ¿dónde estás?”

“Con las sirenas, padre, que me enredé en su cantar”.

El viejo, en la playa, espera;

sus canas lloran. Lloran lágrimas de sal.

Finalista en el I Certamen de microrrelatos y micropoemas "Narrando el Ayer" de la Red de Bibliotecas y Archivos del CSIC (noviembre 2023)

domingo, 5 de noviembre de 2023

ÚLTIMAS VOLUNTADES

Ahora que te has ido, he regresado al viejo Parador donde nos conocimos. He pedido la misma habitación y he permanecido durante días sentado en el balcón, contemplando una tras otra las puestas de sol, recordando aquella en la que tú me besaste y yo te besé y sellamos con aquel beso nuestro amor eterno. Hoy que acaba la semana bajo a la playa con una manta bajo el brazo, la extiendo sobre la arena y asisto a mi último ocaso. Mientras me voy internando en el agua helada, rezo porque tu marido cumpla tu postrer deseo y esparza tus cenizas sobre este pedazo de mar: así, podremos estar juntos de nuevo.

Finalista mensual en el Concurso de Microrrelatos de RTV Lavapiés (octubre 2023)